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domingo, 21 de diciembre de 2008

Líderes anónimos




Muchos se imaginan a los lideres como grandes personas haciendo grandes cosas, pero no es así, en esencia líder es aquel que influye en las demás personas para el logro de determinados objetivos, esta influencia se desarrolla a través de sus capacidades personales, la cuales pueden ser diversas: intelectuales, habilidades y de carácter. En este sentido si nos ponemos a analizar como una madre de familia, sola, pobre, de un zona urbano-marginal, que tiene que sacar adelante a 3 hijos. Muchos años después nos damos cuenta que estos hijos han constituido buenas familias, dos de ellos son profesionales, están felices con sus vida. ¿Qué podríamos afirmar?. ¿La madre fue una líder?. Desde mi punto de vista, la respuesta es sí.

Aquellos que logran grandes cosas a través de pequeños actos, o logran pocas cosas a través de grandes actos, pero eso que logran hace feliz a las personas que la rodean podríamos llamarlos líderes. La marca que puede dejar un líder puede ser para toda la vida. Son personas que dejan huella a su paso. La gente los recuerda con cariño, transcienden sus propias vidas, porque siguen viviendo en el recuerdo de los demás. Eso son líderes.

Tal vez tú ya eres un líder pero aún nadie te lo ha dicho, ni siquiera tú mismo.

Por. Angel Crovetto.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Escucha a tu corazón



La inteligencia emocional tiene como uno de sus componentes la Autoconciencia, entendida como la posibilidad de poder reconocer tus propias capacidades y limitaciones y perspectiva de vida. Aunque muchas veces este concepto es difícil de aplicar.

En muchas oportunidades me pregunto cuantas veces nos hemos sentido solo, sin necesidad de estarlo.

Un día le pregunté a la persona más importante de mi vida : ¿qué quieres hacer? y me contestó. Nada!, no me provoca nada, pero al mismo tiempo me siento impaciente por hacer algo, con lágrimas en los ojos a punto de desbordarse sigue hablando: Ese es el problema, no sé que quiero hacer...... en ese momento intervine y le propuse algunas cosas, arreglar aquello, mover lo otro, etc, pero me interrumpió con una frase que hasta este momento trato de explicarmela para poder comprender: ¡No sé que hacer con mi vida!.... Luego siguió un infernal silencio. Nunca me había imaginado que el infierno fuera silencioso.

En ese momento quería ponerle oidos a su corazón para que se escuche con más claridad. Esta historia reflejará mejor mi explicación:

Una joven sola en la intimidad de su cuarto le decía a su perrito: "cuanto me gustaría que pudieras hablar; me encantaría saber cuánto me quieres; se quedó en silencio unos segundos y casi sollozando continuó diciendo: me gustaría saber que alguien me quiere".

Al lado de la joven estaba Dios, quien escuchaba con tristeza todo lo que decía la joven y pensó: “que lástima que no le puse oídos a su corazón…”.


Mis recuerdos. Por Angel Crovetto