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sábado, 20 de junio de 2009

Mi verdad de las mentiras.

Antes se decía que las acciones dicen más que mil palabras, ahora eso ha cambiado bastante, creo que ahora la frase sería: "una imagen dice más que mil palabras". Es cierto que conseguimos mucho con la adecuada construcción de nuestra imagen, es parte de las exigencias del mercado audiovisual, es parte de la realidad laboral, sin embargo cuánto de nuestra auto-imagen consideramos auténtica. Sabemos que nos pide el mercado, pero: ¿realmente sabemos lo que nos pide nuestro corazón?.

Vivimos rodeados de iconos de belleza, arquetipos que buscan satisfacer las sensaciones humanas, estimular nuestros sentidos, asociando nuestros deseos emocionales a productos que son necesarios vender para mantener el ciclo de vida del mercado.

¿Cuán bien construida está nuestra autoimagen?. ¿Cuánto de nuestra imagen es simplemente producto de lo que hemos visto, deseado ser, vivir, pensar?. ¿Cuánto de lo que configura nuestra imagen es auténticamente nuestro?.
No se trata de negarnos a la realidad, el mercado es así, sólo es necesario ser más conscientes que nuestra belleza interior no debe ser absorbida y destruida por la tan ansiada belleza exterior, más hay que tener un equilibrio entre ambas, para no perdernos en el laberinto de nuestras propias mentiras.

Te invito a que veas el video y podrás ver las mentiras verdaderas a las que me refiero en este artículo. (tiene subtítulos en español)

De mis reflexiones como formador. Angel Crovetto



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La capacidad del Perdón

Ella me decía con ira en la mirada, una mirada que desbordaba con rayos y flamas, sin embargo muy en el fondo con mucho dolor, ella me contaba que había visto a su pareja con otra chica, teniendo una relación de casi 3 años, su discurso estaba cargado de encono, tenía una mirada de vacio a pesar que yo estaba frente a ella, sin embargo yo creo que cuando uno se queda mirando como ella lo hizo, con la ira en la mirada, debe ser casi equivalente a ver defrente el infierno.

Se quedó en silencio cubierta por mi atónita mirada, dejándome una sensación de tristeza imperceptible. Ese silencio de larguísimos segundos, fue interrumpido por mi lógica pregunta: ¿hace cuánto que has terminado con él?, dado que asumí que habían terminado…. Ella me respondió un firme y tajante: “hace 1 año y cuatro meses”. Sólo pensé, y a decir de su mirada de asombro y algo de vergüenza, creo que pensé en voz alta y respondí: “pues creo que tu relación que duró tres años, aún no ha acabado, y ahora te está costando 1 año y cuatro meses más”

Cómo podemos hacer para perdonar, ¿es igual a olvidar?, ¿es equivalente a negarse y tratar de decirse a sí mismo que nunca pasó?. Hace tiempo mi corazón grabó una frase de un sacerdote que decía: “perdonar es tener la capacidad de recordar lo sucedido sin dolor, sin rencor, sin pena, considerándolo una lección de vida”

Considero que el primer acto de cualquier persona para saber afrontar la vida es desarrollar todos los días la capacidad del “perdón”, porque todos tenemos algo que perdonar, porque todos tenemos algo que queremos que nos perdonen.

De mis experiencias como capacitador. Angel Crovetto

lunes, 15 de junio de 2009

Somos un milagro

Examina tus formas de pensar, piensa en tu formas de amar y cuando encuentres lo que buscas, ama tus ideas, ellas son las que te hacen diferente... ellas son las que te pueden hacer libre... piénsate como un milagro y harás milagros... Tu decides.
Con el aprecio de siempre Angel Crovetto