Páginas

domingo, 24 de enero de 2010

La felicidad de mamá

Estábamos sentados en la mesa para comenzar a cenar, nosotros somos 4 personas en casa, mi mamá, mi dos hermanos y yo, sin embargo mi madre comenzó a colocar 5 platos en la mesa con sus respectivos cubiertos, yo algo confundida pregunté: ¿Quién más va ha venir a comer?. Mi madre no respondía, después de unos minutos de mi pregunta la respuesta tocó a mi puerta. Mi madre hizo pasar a un hombre y lo presentó como su pretendiente, simplemente no lo pude soportar y estallé en cólera, la miré con furia y le grité: ¡No te voy a permitir que otro hombre ocupe el lugar de mi padre!. Me desconocí, la ira se había apoderado de mi conciencia, toda la casa se convirtió en mi propio infierno en ese instante. Mi madre también se dejo contagiar por mi veneno involuntario de ira y amargura y me respondió: ¿Me reclamas por tu padre?. ¡Anda a reclamarle a él y pregúntale por qué nos abandonó y nunca más supimos de él, ese hombre que tanto defiendes, que es tu padre nunca le hemos importado… y es más él… un relámpago de cordura iluminó su mente. Ella se detuvo y se quedó callada. Yo salí corriendo a refugiarme en mi cuarto.



Esta historia me la contaba una alumna cuando realizábamos un ejercicio muy especial. Ella seguía exponiendo su historia: mamá y yo casi no hablábamos después de ese incidente, sólo lo necesario, me dolía vivir así, y estoy segura que a ella también, los meses pasaron y llego el día de las madres, en mi cuadra se organizaron para celebrar, invitaron a todos los matrimonios y parejas con hijos de la cuadra. Ese día en plena celebración la ventana de mi cuarto se abrió de repente, en ese momento no lo entendí, pero fue una señal. Me acerqué a cerrarla y vi en la celebración comos todas la parejas salían a bailar, cada una con sus esposos, contentas, y mi madre sonriendo sentada en la mesa aplaudía. Estaba sola, la vi tan linda con su vestido nuevo, pero sola. Desde ese momento me di cuenta que mi madre merecía renovar su vida, y yo no podía ser tan egoísta para impedírselo. Bajé corriendo de mi cuarto, y la saque a bailar, ella se sorprendió al verme, y riendo las dos con lágrimas en los ojos, simplemente le dije: Perdóname. Ella sólo me abrazó y seguimos bailando con gran alegría.


Basado en hechos reales.
Adaptación: Lic. Angel Crovetto





martes, 5 de enero de 2010

Nuestros significados

¿Qué tan importante son los significados para construir nuestra autoestima?. ¿Cuántas veces hemos escuchado la versión de otros sobre quiénes somos?. Son preguntas que probablemente no nos hacemos a diario debido a que no las pensamos, sin embargo la ausencia de las respuestas si afectan nuestra vida.

Los significados se construyen a partir de nuestro sistema de valoraciones, este sistema a su vez se construye a partir de la manera en que hemos sido formados. Por tanto podemos afirmar que nuestra educación inicial, que configura nuestra personalidad y nuestras capacidades actitudinales son las que influyen en la construcción de los imaginarios socio-emocionales que forman parte de nuestra realidad y le dan un orden a las cosas que vivimos.

Si esto es así, al menos desde la sociología es así, debemos de considerar que los significados que ordenan nuestra vida, si han sido aprendidos, pues pueden modificarse, a través del proceso de autoconciencia, que es parte del desarrollo de la inteligencia emocional.

Un día en clase, con un grupo de 25 jóvenes estudiantes, formulé la siguiente pregunta: ¿quién se considera tímido? Lo paradójico de esto es que nadie quería responder, nadie, hasta que una de las alumnas, sin pensarlo mucho, raudamente rompió el silencio diciendo: ¡Yo profesor, yo soy tímida!. Obviamente todos los alumnos sonrieron. Yo no hice nada, me quede callado y mi seriedad silencio las risas de los demás y mirándola a los ojos le pregunte lo siguiente: ¿Estas segura de ello? Ahora sí, el silencio era incomodo para todos, la alumna respondió: Parece que no… al parecer no soy tan tímida, y una leve sonrisa que irradiaba su rostro la iluminó y creo que al mismo tiempo la liberó.

Muchos nos han hecho creer cosas que no somos, es así que cuando otra persona que recién te conoce, ve en ti cosas diferentes y agradables, las tomas con suspicacia, con gran desconfianza. Piensa en ello cuando tu profesor te diga: vamos!!, te he visto trabajar, sé que puedes hacerlo!!. La respuesta la tienes tú.

Saludos cordiales,

Lic. Angel Crovetto
Sociólogo

sábado, 2 de enero de 2010

Demasiado tarde

Para darnos cuenta que la vida es un regalo de Dios

Hoy es un buen día para empezar: Ricardo Arjona

Para tener la voluntad de hacerlo ahora

Atrévete: cambia

Para que podamos tener el valor de cambiar

Empatía: comprender mejor a los demás

Para que sepamos como podemos ser mejores personas:

El poder de la actitud

Para que sepas cuales son tus límites:

Nuestros rituales

Cuando las personas no saben como iniciar una nueva relación consigo mismo recurren a artificios y sortilegios para poder, a través de un rito, tratar de transformar una costumbre enraizada en nuestra personalidad; las navidades o fin de año son simplemente los más indicados momentos, por diversos motivos de evocación de recuerdos y sensibilidad exagerada, estos son los momentos en los cuales los ritos de transformación de nuestra “suerte”, son la oportunidad para poder iniciar una nueva forma de relacionarnos con nosotros mismos.


Yo creía que me había alejado por completo de esta forma socio-antropológica de transformación, sin embargo creo que todos necesitamos de algún tipo de rito para poder iniciar algo, algunos ritos más elaborados que otros, pero todos ellos son un conjunto de pautas bien organizadas que con un aura de misticismo podremos “comprender” nuestra forma de actuar en adelante. Dos días antes del fin de año de 2009, transforme toda la sala, un mueble por aquí otro por allá, simplemente quería algo diferente, sin mediar palabras mi esposa comprendió el mensaje y me dijo ese mismo día en que cambiaba todo: “Vamos a Ace Home Center y compremos pintura, para tal y cual pared, ¿te parece?. Sí, fue mi respuesta simple y sincera. Así fue como cambiamos la forma y el color de nuestra sala comedor. No invertimos mucho, pero si quedamos muertos de cansancio. Creo que este fue mi ritual.

Por último, nuestros rituales sólo son eso, cuando están cargados de símbolos y significados que nosotros mismos podemos comprender y que nos permiten renovar nuestro compromiso con nosotros mismos para cambiar en aquello que nos urge cambiar. ¿Cuál fue tu ritual personal?

Saludos cordiales,

Lic. Angel Crovetto
Sociólogo