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martes, 22 de diciembre de 2009

¿La navidad de los niños?

Hace varios años, cuando era un flamante quinceañero, con mucho impetu, ánimo y esperanza, (actualmente aun me queda mucho de ello), me involucré en actividades de labor social con una parroquia de mi barrio, realizando la famosa y estacional actividad: "la navidad del niño". Nos preparamos desde casi cuatro meses antes, mi grupo y yo sentiamos que podíamos llegar a las nubes y que podíamos involucrar muchas voluntades para poder ayudar, es así que logramos ir durante 4 años seguidos a 3 lugares diferentes (a un lugar fuimos dos años seguidos). Sin embargo una amiga en el cuarto año de hacer esto, me pregunta: ¿quién se beneficia más de esta actividad, tú o los niños?.

Llegó el día, estábamos a más de 3000 metros sobre el nivel del mar, en un pueblo a 6 horas de la ciudad de Cerro de Pasco, creo que ni los Condores vuelan por ahi, un frio casi criminal, una altura asfixiantes y casi trecientos niños revoloteando. Nosotros heramos un equipo de 8 a 10 personas aproximadamente, muy entuciastas, pero cuando estamos en pleno proceso, simplemente recordé las palabras de mi amiga: ¿Quién se beneficia más de esta actividad?.


La altura en que estabamos me hizo pensar mucho en esta pregunta, creo que la falta de oxígeno, me hizo afirmar, después del duro trabajo realizado, de una jornada agotadoras, que empezó casi 4 meses atrás, creo que no me podia mentir a mi mismo y mi respuesta a la pregunta de mi amiga (por cierto una gran amiga), es: yo.


Considero que aquel que pase por este proceso de trabajo, y mira la pobreza de frente a los ojos, a través de la mirada de aquellos niños, cambia su forma de ver la vida y su compromiso con los demás, sin embargo, los niños que reciben una taza de chocolate, un pedacito de panetón y un regalo. Me pregunto ¿le hemos cambiado la vida?. Ojalá. Francamente me gustaría pensar que así fue.


Lic. Angel Crovetto

Sociólogo