Páginas

viernes, 19 de julio de 2013

Todos podemos ser Peter Pan!



Enseño a estudiantes de administración, jóvenes que están ávidos de mejorar su situación profesional y económica, estoy seguro que muchos de ellos si lo lograrán. Trabajo con ellos el curso de ética profesional, un curso que estudia la racionalidad existente que hay detrás de las decisiones de los empresarios. Comprender lo que piensan y saber qué es lo que priorizan al tomar una decisión que tiene una connotación ética. No pretendo que cambien sus principios morales, sino solamente deseo que aprovechen el espacio para reflexionar sobre sus propias decisiones en el marco de conceptos que les permitan ubicarse en un punto de vista diferente. Parto de la hipótesis que si un estudiante reflexiona en profundidad las implicancias éticas de su proceder, podrá considerar las consecuencias de sus decisiones, o por lo menos podrá comprender que debe de asumir los resultados de sus acciones. 

Alguna vez después de brindar una serie de argumentos, ejemplos, testimonios en video de grandes empresarios, de sustentar racionalmente los beneficios que trae actuar éticamente. Un estudiante con total convicción de lo que decía, hasta con tono de voz de autoridad pide la palabra y yo reconociendo que es un estudiante perspicaz, cuestionador, pero siempre propositivo, le doy la palabra para que brinde su opinión, más aun recurro a mi autoridad como docente para que todos los estudiantes presten especial atención. El estudiante en particular dice: “Profesor, espero que no se ofenda con lo que voy a decir a continuación… Mi mente fue rápida, quise intervenir y mitigar los posibles daños de su explosiva opinión, pero no hice nada, me arriesgué a escuchar estoicamente el arrebato de supuesta racionalidad que el estudiante iba a enunciar… él continua… “profesor, creo que todo lo que nos dice sobre la ética es bonito, pero francamente hay que decir la cosas como son!… esto de la ética es puro cuento”. Sentenció el estudiante. Acompañando su expresión con todo la expresividad posible de comunicación no verbal que denotaba absoluta convicción de sus afirmaciones. 

De eso ya han pasado casi 4 años, lo recuerdo como si fuera ayer y principalmente recuerdo la sensación de derrota que me produjo aquella vez. Ahora ya después de algunos años profundizando en la comprensión de la importancia de la ética, estoy convencido de una específica idea: “la ética es simplemente el intento sincero de buscar racionalmente el saber vivir bien, sin dañar a otros”. Si el intentar vivir bajo esta perspectiva es vivir en un cuento, pues todos debemos de convertirnos en Peter Pan. Tal vez así podamos ser más felices.

Por. Angel Crovetto

sábado, 13 de julio de 2013

Las oportunidades en la vida



Mi papá ya era jubilado, se quería tomar un año sabático después de poco más de 30 años de trabajo duro en el sector minero. Había recibido una buena suma de dinero, merecido después de un arduo y honesto trabajo. Recuerdo que yo llegaba del colegio, al entrar mi padre estaba sentado en el sillón de la sala, con la cabeza reclinada en el espaldar, casi mirando el techo, perdido en sus pensamientos, el televisor estaba prendido en un programa de noticias, mamá estaba en la cocina, me acerco a ella, al darme cuenta que papá no me respondió el saludo. Preocupado por él, le pregunté a mamá: ¿Qué pasa con papá, parece que está en otro mundo? Luego de un gélido silencio, mi mamá me lleva a la sala y me señala la TV, me dice: “ya estás grande para comprender todo, con los ojos llorosos, me sigue hablando, parece que hemos perdido todo el dinero que tu papá saco en la jubilación, sus más de treinta años de trabajo se han perdido”. Observo con atención la TV y estaban interviniendo la financiera donde papá tenía todo su dinero, y se veía, como los viejitos lloraban por que habían perdido los ahorros de su vida, la gente se desesperaba, nadie daba razón de nada. Todo cambió para nosotros…. 

Ahora después de muchos años, entre los varios trabajos que hago, tengo la oportunidad de ser tutor en Cibertec de los chicos del Programa del Estado Peruano Beca 18. Jóvenes muy pobres que tienen la oportunidad de recibir el apoyo de todos nosotros a través de este programa social. Sentí que estaban comprometidos con su carrera, con sus metas, con sus sueños, sinceramente espero poder ayudarlos en lo que pueda. Realmente sé lo que se siente querer lograr muchas cosas, estudiar muchas cosas y no tener los recursos para hacerlo. Qué bueno que ellos tienen esta oportunidad en sus vidas y yo tengo la oportunidad de aportar algo para que logren sus metas.

Por. Angel Crovetto