Páginas

domingo, 13 de enero de 2013

El Castillo



Las experiencia de vida permiten que podamos crecer en la medida que tomamos contacto con nuestro sistema de creencias y las mismas se ponen en cuestionamiento.

Imaginemos nuestro sistema de creencias como un gran castillo que cuida nuestro tesoro más importante, nuestra “identidad”. Las “experiencias de vida” aquellas que marcan un antes y un después, vendrían a ser aquellos guerreros mercenarios pagados por las “circunstancias”, lanzadores de grandes rocas que golpean las murallas del castillo, haciendo forados, penetrando, destruyendo, matando a los defensores llamados “Verdades” uno a uno van muriendo en la cruenta batalla por la supremacía, en un primer momento el objetivo es el control del castillo, pero en una segunda fase de gesta, el objetivo es más ambicioso es conquistar y apoderarse del tesoro, “la Identidad”. 


Sin embargo, algunas veces esos “mercenarios” en realidad son justicieros, simplemente son voluntarios de una gesta por la libertad de “Identidad” que no es un tesoro protegido en un castillo hecho de ideas, sino más bien es un ser que está preso por el ejército de “Verdades” asumidas desde pequeño. A lo largo de la construcción gradual del castillo, éste es construido y dirigido por los llamados arquitectos: la familia, los amigos, la escuela, la religión. Cada uno lleva el control de la construcción del castillo en diversos momentos de la vida, sin embargo pasa que muchas veces estos arquitectos no le preguntan a "Identidad" que quiere hacer de su castillo y simplemente le dicen cómo debe ser.


¿Considerando todos estos hechos cómo ayudarías a Identidad? ¿Cómo poder diferenciar a las “experiencias de vida” como mercenarios o justicieros? ¿Cómo saber si las verdades son protectores o carceleros de Identidad?


Por. Lic. Angel Crovetto.


martes, 8 de enero de 2013

El inicio del camino



La imagen se desdibuja cuando más pienso en ella, me esfuerzo por pensar y recrear esa imagen que alguna vez pude verla en mi mente. El recuerdo se difumina en mi mente, hasta llego a pensar que nunca pude verla antes. Esa imagen tan clara, ahora se distorsiona como cuando uno golpea el agua donde se refleja la imagen deseada, quiero tocarla, quiero sentirla, pero se me va como agua entre los dedos. 

Antes era tan claro lo que deseaba “ser”, pero ahora lo que “soy” no es lo que pensé o soñé antes ser. Incromprensible juego de palabras que me hace pensar de más, pensar de manera absurda algo que tal vez se resuelve de manera muy sencilla, pero mi manía por comprender y especialmente comprenderme hace que siga pensando en ello, lo dejo pasar, pero al final vuelve a mí como un torbellino que destruye todos mis argumentos. Aparece como una pregunta aparentemente inocua: ¿Profesionalmente estoy realizándome? O ¿al menos estoy en ese camino? 

Por ahora solo quiero experimentar esa inseguridad que provoca dejarlo todo, dejarme llevar por la desdicha de mi propios reproches, de mis pensamientos tóxicos, sé que son dañinos, sé que no me llevan a nada bueno, pero siguen perforando mi ideas, es como tener el deseo de caminar por un territorio de minas, teniendo en la entrada un cartel enorme donde dice el peligro que existe, pero igual uno quiero entrar. 

Conversando con alguien que por solo un momento hace de mi conciencia, aparece la palabra “reinventarse”, cuan profunda y retadora puede ser esta palabra, es un término que para mucho puede ser tan fácil realizar, implica una serie de cambios, decisiones, riesgos que debes de asumir y estos no son necesariamente materiales, sino mucho más profundos.

Mi mente ahora si está mucho más confundida, y lo peor es que sé por qué. Quiero resolver un problema de emociones solo con la razón y eso es imposible. Dudas, es un buen momento para dudar del camino que estoy siguiendo y encontrar uno nuevo. En este instante aparece un nuevo comino, una nueva ruta, me sorprende, como cuando doblas una esquina y ves una imagen espectacular, una nueva ruta que tiene un cartel que dice: “reinventarse”. 

Estoy parado en el inicio del camino…

lunes, 7 de enero de 2013

Revocatoria SI o NO



Cualquiera que sea la posición, todos en estos momentos estamos llamados a desarrollar y tener un criterio ciudadano sobre la actual gestión municipal; en este sentido me pregunto: ¿la gran mayoría tenemos la capacidad para formularnos un criterio ciudadano que nos permita tomar una decisión responsable? Y ojo yo también me hago un autoanálisis. 

Comencemos en definir qué es tener un criterio ciudadano, esta definición no pretende ser la única e inmodificable ya que estaría en contra de la misma definición de ciudadanía, sin embargo si me atrevo a proponer que defino el “criterio ciudadano” como: “el conocimiento consciente de un hecho o hechos del espacio público que nos compromete y nos convierte en responsables de nuestras decisiones al respecto”.

Ahora revisemos en primer lugar, una parte de la definición; “conocer de manera consciente los hechos públicos”. Esto implica que estemos informados constantemente sobre lo que ocurre  en este caso, en la gestión municipal, ello implica que debemos involucrarnos desde la comodidad del espectador en conocer diversos puntos de vista e informaciones que constantemente salen en la prensa, asimismo hacer esta actividad de manera consciente implica que debemos reflexionar sobre estos puntos de vista y definir nuestra propia opinión al respecto. 

En segundo lugar revisemos la otra parte de la definición; “nos compromete en ser responsable de nuestras decisiones” Esto implica al asumir el derecho de votar en esta revocatoria tenemos también el deber de asumir las consecuencias de nuestra decisión por una u otra opción, por lo tanto también debemos considerar los efectos que ello tendría en la ciudad de Lima. Esto también implica no tomar una decisión guiados por la convicción basada en la emoción visceral, de apoyo o rechazo a la gestión municipal, implica hacer un cálculo mesurado y objetivo y tomar una decisión en consecuencia. 

Finalmente regreso a la pregunta inicial de este artículo: ¿tenemos las capacidades antes descritas? No pretendo ser concluyente en este artículo, creo que es momento de reflexionar. Aún estamos a tiempo. 

Lic. Angel Crovetto